Sobre la Amistad – Cicerón

1 – Ideas clave:

a) La amistad procede de la sociabilidad.

b) El origen del afecto amistoso se encuentra en la atracción mutua que experimentan las personas de bien al encontrar en los demás semejanzas basadas en el ejercicio de la virtud.

2 – “No puede haber amistad sino entre personas de bien”.

3 – “La amistad con los parientes la produjo la propia naturaleza, pero ésa no tiene suficiente solidez. La amistad aventaja al parentesco en que del parentesco puede desaparecer el afecto, pero de la amistad no puede”.

4 – “La amistad no es otra cosa que un acuerdo pleno en todas las cosas divinas y humanas en combinación con el afecto y el cariño”.

5 – “Hay algunos que anteponen a la amistad la riqueza, otros la salud, el poder, los honores y muchos incluso los placeres; esto último es propio de las bestias y las otras cosas son caducas e inseguras y no dependen tanto de nuestro control como del arbitrio de la fortuna”.

6 – “¿Cómo puede haber una vida llena de vida que no descanse en el mutuo afecto de un amigo?”.

7 – “¿Qué frutos habría en las situaciones prósperas si no hubiera alguien que se alegrara de ellos como uno mismo?. Igual de difícil sería sobrellevar las adversidades. (…) La amistad hace más espléndidas las situaciones favorables, y las adversas, al compartirlas y comunicarlas, más livianas”.

8 – “Todo lo cohesiona la amistad y lo disgrega la discordia”.

9 – “Lo más importante es considerar si el deseo de amistad procede de una debilidad o carencia, de forma que al dar y recibir favores, uno recibe del otro lo que no es capaz de lograr por sí mismo y a la inversa, o si siendo ésta una característica de la amistad, hay otra anterior, más hermosa, ofrecida por la propia naturaleza. Efectivamente, el amor, que da su nombre a la amistad, es la causa primera por la que se traban los afectos. Claro que quienes perciben sus ventajas son aquellos que simulan cultivar la amistad, pero la observan por oportunidad. En la amistad, en cambio, no hay nada fingido, nada simulado. (…) La amistad surge de la naturaleza, antes que de una carencia, de la implicación del espíritu con un sentimiento de amor, antes que de una reflexión acerca de cuánto beneficio va a proporcionar aquélla. (…) No obstante, el amor se afianza cuando se reciben favores, cuando se percibe el interés del otro y cuando se añadae el trato cotidiano”.

10 – “Los que tienen máxima confianza en sí mismos y están acorazados por la virtud y la sabiduría, de forma que nada les falta y estiman que todo lo suyo está dentro de sí mismos, esos son los que más sobresalen a la hora de ganarse y cultivar amigos”.

11 – “El trato hace aumentar la estima”.

12 – “Aunque son muchas y grandes las ventajas que se logran del afecto, no es esperarlas la causa que lo produce. Cuando hacemos favores y somos generosos, no lo hacemos para exigir el agradecimiento”.

13 – “Si fuera la utilidad la que aglutinara las amistades, cuando desapareciera ésta se disolverían; pero como lo naturaleza no puede cambiar, los amigos verdaderos son eternos”.

14- “Escipión decía que no hay nada más difícil que mantener la amistad hasta el último día de la vida. Unas veces sucede que los intereses no son los mismos, otras, que se disiente en la opinión sobre el Estado; también decía que con frecuencia cambia el carácter de los hombres, bien por circunstancias adversas, bien por el peso de la edad”.

15 – “No hay peste mayor para los amigos que, en la mayoría de los hombres, el deseo de dinero, y el afán por las magistraturas y la gloria, en los mejores: ésas han sido siempre las fuentes de enemistad más grandes incluso entre grandes amigos. El mayor desencuentro, y muchas veces justo, nace en el momento en el que se le pide a un amigo algo que no está bien.(…) Si rehúsan, aunque sea correcto que lo hagan, son acusados de estar abandonando las reglas de la amistad por aquellos a los que no están dispuestos a plegarse.(…) La queja de éstos no sólo suele acabar con amistades inveteradas, sino que también usele engendrar odios eternos. Muchas cosas como éstas amenazan la amistad, de forma que escapar a todas no es sólo cuestión de inteligencia, sino también de suerte”.

16 – “No representa ninguna excusa de un pecado al haberlo cometido por los amigos, pues, dado que es la estima de la virtud la que concilia la amistad, es difícil mantener la amistad si se abandona la virtud”.

17 – “Ésta es la ley que sanciona la amistad: ni se debe pedir nada vergonzoso, ni concederlo si se le pide a uno”.

18 –  “No hay nada que atraiga y arrastre tanto hacia uno mismo como la semejanza atrae a la amistad. Los buenos quieren a los buenos y los atraen hacia sí mismos como si estuvieran unidos por un parentesco natural”.

19 – “Los que fingen amistades por conveniencia, deshacen el núcleo más amable de la amistad”.

20 – “No es la amistad la que sigue al provecho, sino el provecho a la amistad”.

21 – “La vida de los tiranos…¿quién puede amar a uno al que teme o a quien se cree que le teme a uno? Gente así puede cultivar una amistad simulada hasta un determinado momento, pero si por casualidad cae, como sucede la mayor parte de las veces, entonces descubre cuán pobre está de amigos”.

22 – La riqueza de muchos poderosos excluye la amistad fiel. En efecto, no sólo es ciega la Fortuna, sino que muchas veces vuelve ciegos a los que abraza. Así, casi todos se dejan llevar por el desdén y la arrogancia, y no puede haber nada más insoportable que un ignorante afortunado. Así, puede verse que quienes tenían un comportamiento moderado, cambian en las situaciones prósperas con la capacidad de mando, con el poder, menosprecian a los antiguos amigos y muestran gran indulgencia con los nuevos. ¿Qué mayor idiotez puede haber, cuando se está en la cumbre dela abundancia, de las facultades y de la riqueza, que acaparar todo lo que se puede tener con dinero y no acaparar amigos?. (…) Aunque permanecieran aquellos bienes que son casi regalos de la fortuna, no pueden hacer agradable la vida si está vacía y desierta de amigos”.

23 – “No es cierto que se deba amar a un amigo en la misma medida que a uno mismo. Así es, ¡cuántas veces hacemos por los amigos cosas que jamás haríamos por nosotros mismos! (…) Hay muchas situaciones en las cuales los hombres buenos ceden mucho de su beneficio y toleran que se les arrebate para que, en vez de ellos, lo disfruten sus amigos”.

24 – “A la hora de hacer acopio de amistades debiéramos mostrar la diligencia de no comenzar nunca a amar a quien alguna vez pudiésemos odiar. Digo más, Escipión pensaba que si no habíamos acertado al elegir, era preferible aguantarse que planear el momento de enemistarse”.

25 – “Los hombres son más diligentes en cualquier otra cosa que en elegir sus amistades.  (…) Hay que elegir a los que sean firmes, estables y constantes: este tipo escasea mucho. Además, es difícil juzgar, si no se les ha probado y, por otro lado, sólo puede probárseles dentro de la propia amistad. Así que la amistad va por delante del juicio sobre ella y elimina la posibilidad de experimentar. Es prudente, en consecuencia, sujetar el ímpetu del cariño, (…) que las amistades deben usarse una vez que se ha puesto a prueba de alguna forma el comportamiento de los amigos”.

26 – “Los amigos verdaderos se encuentran muy difícilmente entre aquellos que andan metidos en cargos públicos”.

27 – “¡qué penoso, qué difícil le parece a la mayoría la participación en las desgracias de los demás!”.

28 – “Un amigo cierto se descubre en situaciones inciertas” (Enio).

29 – “Hay dos circunstancias que dejan en evidencia la ligereza y la poca solidez de la mayoría: despreciar al amigo en la prosperidad y abandonarlo en la desgracia”.

30 – “El fundamento de esa estabilidad y constancia que buscamos en la amistad es la lealtad. Nada es estable si es desleal. (…) No puede ser leal ni estable un carácter de múltiples caras y tortuoso, ni tampoco una persona que no se mueve por los mismos intereses ni congenia con la naturaleza de uno. Además, tampoco debe regodearse uno en propalar críticas ni en creer las que le cuenten. (…) No puede haber amistad más que entre los buenos”.

31 – “Es conveniente una cierta amabilidad de palabra y de trato, condimento de la amistad nada pequeño”.

32 – “Los amigos no deben hartar como hartan otras cosas: igual que los vinos que tienen solera, las amistades deben ser cuanto más viejas, más sabrosas”.

33 – “Hace muchísimo la fuerza de la experiencia y de la costumbre de trato”. <Muchos almuerzos hay que haber tomado juntos, para culminar la amistad>(Aristóteles)

34 – “Se recoge el máximo fruto del talento, de la virtud y de cualquier condición de superioridad cuando se comparte con los más próximos”.

35 – “Es odioso el tipo de hombres que echa en cara sus favores: los favores debe recordarlos aquel a quien se le han hecho, y no evocarlos el que los hizo”.

36 – “Hay quienes hacen molesta su amistad creyendo que se les desprecia, y esto rara vez sucede excepto a aquellos que se consideran a sí mismos despreciables”.

37 – “Cuando se pretende ayudar a un amigo, primero se debe conceder lo que está al alcance de uno mismo, y después, lo que aquel a quien se ama y se pretende ayudar es capaz de asumir”.

38 – “Las amistades han de juzgarse cuando se ha robustecido y reafirmado el carácter y la edad. (…) A formas de ser dispares siguen intereses dispares, cuyas diferencias disocian las amistades, y no es otra la razón por la que los buenos son incapaces de ser amigos de los malos y los malos, de los buenos: la distancia de comportamientos y de intereses entre ellos es tan grande como pueda serlo la máxima distancia”.

39 – “Es frecuente que las faltas de los amigos atenten no sólo contra los propios amigos, sino también contra extraños, cuya infamia, sin embargo, redunda contra los propios amigos. Tales amistades hay que corregirlas disminuyendo el trato y, como le oí decir a Catón, es mejor irlas descosiendo que rasgarlas, excepto que haya estallado una injuria intolerable”.

40 – “Si se ha producido un cambio de comportamiento o de intereses, hay que tener cuidado, no sea que parezca que, además de haber abandonado la relación de amistad, ha surgido también enemistad, y no hay nada más feo que estar en guerra con alguien con quien se ha vivido en amistad.”

41 – “Son dignos de amistad aquellos que tienen dentro de sí la causa por la que se les quiere. (…) La mayoría no reconoce nada bueno en las cosas humanas excepto lo que da provecho, y de los amigos, prefieren a aquellos de los que esperan obtener el máximo rendimiento, como del ganado”.

42 – “Los más, de forma perversa, por no decir desvergonzada, quieren tener un amigo de una calidad que ellos mismos no pueden alcanzar, y esperan de sus amigos lo que ellos mismos son incapaces de darles a ellos”.

43 – “Priva a la amistad de sus mejores galas el que elimina el respeto. En este sentido, cometen un error pernicioso aquellos que consideran que en la amistad hay una licencia abierta para todo tipo de excesos y pecados: la amistad nos ha sido dada por la naturaleza como ayuda para las virtudes, no como compañera de vicios”.

44 – “Cuando se descuida la virtud, quienes piensan que tienen amigos se dan cuenta de que se han equivocado en el mismo momento en que alguna circunstancia grave les obliga a ponerlos a prueba. Por eso conviene que el cariño se instale después de haber reflexionado, no reflexionar después de que se haya instalado: pagamos caro el descuido en muchas circunstancias, pero, en la que más, en elegir y tratar a los amigos”.

45 – “Entre los aspectos que afectan al hombre, la amistad es lo único sobre cuya utilidad hay acuerdo unánime”.

46 – “<Si uno subiera al cielo y pudiera ver la naturaleza del mundo y la belleza de las estrellas, no sería para él placentero aquel espectáculo, que, en cambio, habría sido maravilloso, si hubiera tenido alguien a quien contárselo> (Arquitas de Tarento). Así que la naturaleza no ama la soledad”.

47 – <La complacencia hace amigos; la verdad, enemigos> (Terencio)

48 – “Hay que poner todo cuidado y diligencia en que cualquier amonestación esté desprovista de acritud y cualquier reproche, de ofensa”.

49 – <Algunas veces se debe más a los enemigos amargos que a los amigos que parecen dulces; aquellos dicen la verdad muchas veces, éstos, nunca> (Catón)

50 – “Es propio de la verdadera amistad reprender y ser reprendido”.

51 – “No hay peste mayor entre los amigos que la adulación, el halago y la lisonja. Este vicio es propio de hombres falsos y frívolos”.

52 – “El amigo halagador puede separarse del verdadero y diferenciarse de él si se pone cuidado, como se distinguen todas las cosas adulteradas y falsificadas de las verdaderas y auténticas”.

53 – ” A pesar de todo, la adulación, aunque es muy perniciosa, no puede hacer daño sino a quien la recibe y se recrea en ella. Así es patente que abre sus oídos a los aduladores especialmente el que se adula a sí mismo y se recrea en sí mismo máximamente”.

54 – “No son tantos los que quieren estar dotados de virtud como aparentar estarlo”.

55 – “No hay amistad alguna cuando uno no quiere oír la verdad y el otro está preparado para mentir”.

56 – “Si se elimina el cariño y la benevolencia, se elimina toda la alegría de la vida”.

57 – “Todo sentimiento breve es tolerable, incluso si es intenso”.

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